El movimiento del sombrero es un ¡ya basta! de un grupo que logra articular, más allá del malestar, el hartazgo, y no se trata de un tema de partidos, sino una postura de dignidad hacia la vida. Este movimiento, al igual que el de los jóvenes, busca recuperar una manera digna de vivir, es la rebelión contra un sometimiento que viene creciendo desde hace varios años.
