Hiperrivalidad
¿Existe acaso esa palabra? Rivalidad viene del latín rivalitas y es en calidad de enemigo. Hiperrivalidad es difícil justificar, puesto que existe queda pero que el enemigo, ése al que hay que vencer.
¿Existe acaso esa palabra? Rivalidad viene del latín rivalitas y es en calidad de enemigo. Hiperrivalidad es difícil justificar, puesto que existe queda pero que el enemigo, ése al que hay que vencer.
No mirarlo nos hace cómplices. Como recordatorio, la mayoría del mundo se asombra al enterarse que durante la Segunda Guerra Mundial el orbe no sabía de aquello que vivían los judíos; aunque en realidad sí había informes, sólo que eran tan espeluznantes que la respuesta era “evitativa”.
Nada tiene más importancia que los movimientos que surgen espontáneamente porque poseen un trasfondo profundo. En este caso, la invitación es a reflexionar acerca del Refugio Franciscano en la Ciudad de México y la movilización que ha logrado inspirar.
La superioridad moral es una abierta manifestación narcisista. Un ejemplo claro es “La flotilla de la libertad” que buscaba desafiar un supuesto bloqueo a Gaza. Las imágenes parecían más un reality show que una acción altruista, las escenas mostraban, más bien, una expansión del yo
Un comienzo de año que parece sacudir el orden de muchas cosas. Una amenaza que parecía que no se cumpliría, quizá porque los tiempos del intervencionismo habían pasado.
Es tiempo de buenos propósitos, y uno de ellos puede consistir en entablar con los bosques una relación de vida, un vínculo vital; este simple hecho puede cambiar nuestra forma de vivir.
El movimiento del sombrero es un ¡ya basta! de un grupo que logra articular, más allá del malestar, el hartazgo, y no se trata de un tema de partidos, sino una postura de dignidad hacia la vida. Este movimiento, al igual que el de los jóvenes, busca recuperar una manera digna de vivir, es la …
El esfuerzo deja de ser importante, la disciplina no es importante, el único valor es conseguir ascender no importa cuántos se queden en el camino, abusados y pisoteados. Esto genera un rencor que rompe los lazos sociales, pero también genera un peligroso fenómeno identificatorio, en el cual si no se tienen una ética de valores …
Entender y aceptar la complejidad pertenece al terreno de la inteligencia. Por el contrario, la simplicidad comprende al terreno del engaño y probablemente constituya propaganda por parte de quien la emite.
La empatía que como premisa es el puente que conecta de manera genuina a los individuos puede tener un doble filo y acabar con la solidaridad misma. Es necesario educar la empatía para desarrollarla y también para cuidarla.
Es necesario abordar el problema de manera sistémica. Propongo tres áreas: la educación de los padres, el sistema escolar oficial y el contexto mundial en el que viven.